Una cuenta de verdad con dinero de mentira
Interactive Brokers, el bróker con el que trabaja el sistema, ofrece cuentas simuladas (en inglés, paper trading). Funcionan igual que una cuenta normal: se envían órdenes, se compran y venden acciones a precios del mercado real y se cobran comisiones. La única diferencia es que el dinero no existe.
No solo se prueban las estrategias
Una cuenta simulada no solo pone a prueba si las estrategias aciertan. Pone a prueba todo lo demás: que las órdenes salgan cuando deben, que las protecciones se coloquen, que los límites de riesgo frenen lo que tienen que frenar, que el sistema se recupere de un corte de conexión y que los avisos lleguen al móvil.
Una buena estrategia en un sistema que falla es una mala estrategia.
Lo que una cuenta simulada no puede imitar
- El precio conseguido. En real, sobre todo en empresas pequeñas, comprar o vender puede salir algo más caro que el precio que marca la pantalla.
- Las órdenes a medias. En real, una orden grande puede llenarse solo en parte si hay pocos vendedores o compradores.
- La presión. Un sistema automático no tiene nervios, pero la persona que lo vigila sí.
Por eso los resultados en simulado se leen con prudencia: con dinero real podrían ser algo peores.
Qué tendría que pasar para jugar con dinero
No hay fecha. Dar el paso solo tendría sentido con un historial suficientemente largo, con resultados que se sostengan frente al S&P 500 y con el sistema funcionando sin sustos durante mucho tiempo. Si se da, se anunciará en la web con fecha y el panel lo dirá.
Mientras tanto, todo lo que ves en el panel y en Telegram es de la cuenta simulada.
Aviso: esto es información, no asesoramiento financiero. FSR Trading opera hoy en una cuenta simulada. Invertir conlleva riesgo de pérdida.